La luz de mi propia sombra

Nunca fui de leer demasiadas revistas, quizá porque ese era el único vicio conocido de mi madre, ir los lunes a comprar las novedades recién llegadas al kiosko. Durante toda mi infancia la vi leer artículos de cómo educarme y cuando crecí o quizá cuando se dio por vencida de intentar seguir esos consejos, comenzó a comprar revistas del corazón, de amores que e